Privacidad
1. Recopilación de datos y ficha clínica
En ADOMA, la confidencialidad y protección de los datos personales de nuestros pacientes es una prioridad.
Toda la información proporcionada durante el proceso de atención se considera estrictamente confidencial y se encuentra protegida bajo la Ley Nº 19.628 sobre Protección de la Vida Privada y la Ley Nº 20.584 sobre Derechos y Deberes de los Pacientes.
La ficha clínica es un documento legal de carácter reservado, que se mantiene bajo custodia de la clínica. Su registro, almacenamiento y respaldo se realizan mediante la plataforma Dentalink, autorizada y utilizada ampliamente en el ámbito odontológico chileno. Esta plataforma cuenta con medidas de seguridad que garantizan el resguardo, trazabilidad y confidencialidad de los datos clínicos.
Los pacientes pueden solicitar acceso o copia de su ficha clínica, mediante solicitud formal escrita o por correo electrónico. La entrega se realizará dentro de un plazo máximo de 5 días hábiles, conforme a la normativa vigente.
Los datos personales recopilados (nombre, teléfono, correo electrónico, antecedentes clínicos y otros) se utilizan exclusivamente para fines de atención clínica, coordinación de horas y seguimiento terapéutico. No se comparten con terceros sin consentimiento explícito del paciente, salvo requerimiento judicial o legal.
2. Uso de imágenes, grabaciones y/o material audiovisual
En ADOMA, es posible que, según el caso clínico, resulte relevante documentar con fotografías o videos como anexo a la ficha clínica. En estos casos, se explicará al paciente y se solicitará su autorización al momento de firmar el consentimiento informado correspondiente.
Cualquier registro clínico (fotográfico, radiográfico o en video) utilizado con fines de documentación, control terapéutico o seguimiento del tratamiento se almacena de forma confidencial, dentro de la ficha clínica electrónica, protegida por las mismas medidas de seguridad aplicadas a los demás datos personales.
En caso de que un caso clínico resulte de interés educativo, científico o profesional, podría solicitarse autorización adicional para el uso de imágenes con fines docentes, de investigación o de difusión profesional (por ejemplo, en congresos o publicaciones especializadas).
Esta autorización siempre se gestionará mediante un consentimiento informado por escrito, en el cual el paciente podrá decidir si autoriza la documentación o difusión de su caso, y si prefiere que se oculte su rostro u otros elementos que permitan su identificación.
Bajo ninguna circunstancia se utilizará material audiovisual de pacientes con fines promocionales o en redes sociales sin consentimiento previo, informado y documentado.
