En muchos países la gente solo va al dentista cuando tiene dolor y los dentistas muchas veces se dedican solo a tratar los signos y/o síntomas en los dientes, que son las lesiones de caries y/o el dolor, sin considerar otros factores importantes para la persona. Este es un ciclo en que el paciente no consulta o no acude a sus controles por no tener dolor, mientras silenciosamente las lesiones se van desarrollando hasta que aparece algún signo o síntoma evidente que ya es necesario tratar interviniendo el diente.

El problema de esto es que las restauraciones no duran para siempre y cada vez que se recambian se desgasta más diente sano, ingresando así a un ciclo eterno de recambio de restauraciones que son cada vez más grandes, complejas y costosas, lo que finalmente suele terminar en la pérdida del órgano dentario. Por otra parte, la atención odontológica dedicada solo a «restaurar» dientes tampoco ha tenido un gran impacto en la salud oral de los pacientes, ya que, la enfermedad de caries sigue activa y aparecen nuevas lesiones una y otra vez. Esto generalmente significa una carga física, emocional y económica importante durante todas las etapas de la vida.

Durante los últimos 30 años el avance científico, con respecto al entendimiento de la enfermedad de caries, ha sido muy importante. La suma de este nuevo conocimiento científico con el desarrollo tecnológico ha resultado en un nuevo enfoque racional de la Odontología que se basa en la prevención y en la intervención mínima llamada «Odontología Mínimamente Intervencionista». Esto involucra evaluar y controlar los factores que afectan el desarrollo y la progresión de la enfermedad de caries en una persona para ojalá controlarla. Si la enfermedad ya estuviera presente y fuera necesario intervenir algún tejido, la filosofía OMI invita a priorizar la preservación del tejido sano y también del tejido que se pudiera remineralizar para darle una mayor vida en boca a ese órgano dentario y también para no avanzar tan rápido en el ciclo de recambio de restauraciones que cada vez es más costoso (ahorro económico a largo plazo). 

De esta forma, hablamos de «Odontología Mínimamente Intervencionista» cuando nos referimos a educación, talleres, terapias de remineralización, fluoración de aguas y otras terapias que están enfocadas en prevenir la aparición o controlar la enfermedad de caries.

Por otro lado, hablamos de «Odontología Mínimamente Invasiva» cuando la prevención primaria ya ha fallado y es necesario intervenir/restaurar los dientes. En este caso, estas intervenciones se realizan con un enfoque «mínimamente invasivo», lo que implica priorizar el respeto por la persona y preservación del tejido dental natural sano y el tejido que aun se puede remineralizar. Es decir, restaurar lo justo y necesario para evitar desgastar de más el diente. Este enfoque «OMI» no solo se aplica para la enfermedad de caries, sino para todas las enfermedades orales.

Estos conceptos OMI han sido ampliamente difundidos en las comunidades científicas. Sin embargo, existen muchas barreras para su implementación. Por una parte, se requiere un cambio de filosofía en los prestadores de salud, lo que significa estudiar, invertir en materiales, investigación y también requiere tiempos de atención muchas veces más largos que lo permitido en muchas consultas. Por otra parte, también es necesario un cambio cultural en los pacientes, ya que los odontólogos solo entregamos herramientas para que ustedes finalmente puedan recuperar y/o mantener su salud oral estable en el tiempo día a día. Lo más importante es cambiar hábitos como el cepillado dental, dieta cariogénica, acudir a tiempo y constantemente a los controles dentales. 

Pablo Tapia Mercado.
Cirujano Dentista

Comments

Una respuesta a «Odontología Mínimamente Invasiva (OMI)»
  1. Avatar de Javi Garcia
    Javi Garcia

    Gracias por compartir sus conocimientos, ciencia compleja expresada con claridad

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